junio 4, 2019 Vanesa Carrasquilla

Improvisar vs planificar

“Improvisar: Hacer algo de pronto, sin estudio ni preparación”. Esta es la definición que aparece en el diccionario de la RAE (Real Academia Española) y que, de forma rápida, resume qué significa esta manera de actuar. Leyéndola, me parece una definición muy acertada y aplicable también a la comunicación. Y es que todavía son muchas las que prefieren improvisar en este ámbito de su negocio, ya sea por pereza, miedo o por falta de interés. Así que en este post te voy a hablar de los pros y contras de improvisar o planificar la comunicación de tu marca o negocio.

Como te he contado en más de una ocasión…

La comunicación no es otra cosa que una herramienta que te va a permitir ganar visibilidad y poder vivir de tu negocio.

Eso sí, debes usarla bien ya que tiene que estar a tu servicio para ayudarte a conseguir tus objetivos. Y, por lo tanto, necesita tiempo y dedicación.

Nos han hecho que creer que la naturalidad y la autenticidad poco tienen que ver con la planificación. Vamos, que para ser auténticas tenemos que ser un espíritu libre y dejarnos sentir y fluir con aquello que nos encontramos, sin necesidad de ponerle ni cabeza ni estrategia. Aunque parte de este imaginario puede llegar a tener cierto sentido en la vida en general, sí que pienso que a nivel empresarial no es la mejor estrategia a seguir. Más que nada porque a no ser que ya tengas una comunidad de fans –entendiendo fan como esa persona que ve bien todo lo que haces– creo que la comunicación necesita planificación. Especialmente, si esta nos tiene que ayudar en el crecimiento orgánico y sólido de nuestros negocios.

Después de estos años ayudando a emprendedoras a dejar de sufrir la comunicación, estas son para mí las consecuencias más habituales que obtendremos si dejamos en manos de la improvisación nuestra estrategia de comunicación:

  • Agotamiento mental. Obligas a que tu cabeza esté trabajando las 24h del día. Esto hace que no puedas descansar y, por lo tanto, no te das la oportunidad para generar nuevas ideas sobre las que publicar.
  • Repetición de temas. Corres el riesgo de hablar una y otra vez sobre los mismos temas por falta de nuevas propuestas.
  • Bloqueo repentino. Saber que hace días que no publicas y que te toca actualizar, te puede llegar a paralizar.
  • Abandono de los canales. Esta consecuencia es fruto de la anterior, después de varias semanas o meses viviendo en el bloqueo.
  • Ansiedad por las nubes. Sentir que “deberías” estar en las redes a pesar de que no te apetece genera mucho estrés y mala conciencia.
  • Poca conexión con tu comunidad. Publicas sin intención y tus seguidores lo notan. Baja la interacción. 
  • Falta de foco. Acabas compartiendo cualquier cosa para cubrir el expediente sin pensar si es o no interesante para tu comunidad. 

Ante esta situación, yo no sé tú, pero yo elijo planificarme. Me gusta tener una idea de aquello que voy a hablar y conocer qué temas le interesan a mi comunidad. También tener claro cuándo es el momento de tirar de estrategia y hacer que la comunicación me ayude en la venta o la promoción, sin que mi comunidad sienta que estoy siendo pesada o invasiva. Y esto solo me lo permite la planificación ya que con ella consigo:

  • El equilibrio adecuado entre promoción y contenido de calidad.
  • La tranquilidad de saber qué voy a publicar y cuándo lo voy a hacer.
  • Claridad y espacio mental para la generación de nuevas ideas o temas.
  • Tener unos canales actualizados y con una gran variedad de publicaciones.
  • Saber qué puedo esperar de cada publicación y con qué objetivo la hago.
  • Reducir los niveles de ansiedad porque siempre tengo algo para compartir.
  • Trabajar con herramientas como el calendario editorial que me mantienen alineada con los objetivos de mi negocio.
  • Generar espacios para la improvisación y el juego.

Porque sí, la improvisación debe formar parte de tu estrategia, pero no te recomiendo que sea la base de ella. La improvisación tiene que servirte para esas situaciones inesperadas que aparecen en tu día a día y que quieres compartir, aquellos eventos que salen de hoy para mañana a los que vas a asistir y porque en la vida siempre hay cosas sorprendentes que merece la pena explicar. Aquí sí que debes tirar de improvisación. Y también, de emoción porque es la que realmente genera conexión.

¿Y a ti qué te gusta más? ¿La planificación o la improvisación? Cuéntame tu experiencia en el apartado de comentarios o bien en Instagram.

Podcast:

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Comments (6)

  1. Pues a mí me gusta improvisar,si que había probado planificando lo,pero creo que debemos ser más naturales y no tan robotizados por las redes.Todo perfecto.Que a lo mejor no lo hago bien? Puede,pero sigo siendo yo misma y si vas improvisando bien,o te marcas unas pautas,por lo menos yo me siento mejor.;)

    • Vanesa Carrasquilla

      Si a ti te funciona hacerlo así, genial. Al final, no existe una fórmula única. Para mí planificar no tiene porqué quitarle espontaneidad a la comunicación. Simplemente, me ayuda a saber qué temas tratar y cuándo. Así no tengo que ir rompiéndome la cabeza pensando qué le voy a contar a mi comunidad. Para mí, la clave es planificar en momentos en los que necesitas hacer más push comunicativo y dejar margen para la improvisación porque siempre hay momentos inesperados que bien merece la pena compartir. Gracias por tu testimonio, Cristina! 😀

  2. Olalla

    Es la primera vez que leo un artículo de tu blog, yo estoy en la fase inicial de mi proyecto, no he puesto en marcha ninguna estrategia de comunicación todavía pero desde luego para mí es fundamental la planificación!! a mí se me dan bien las cosas cuando planifico, la improvisación me agota y pierdes mucho tiempo.
    Gracias por tus grandes consejos!!

    • Vanesa Carrasquilla

      Muchas gracias, Olalla, por tu testimonio. A mí la planificación me sirve de guía y de apoyo, especialmente para aquellas épocas en las que puedo estar menos creativa. Te deseo toda la suerte del mundo con tu negocio! Un abrazo. 😀

  3. Hola, Vanesa! Muy buen post, gracias 🙂 Yo siempre he sido de improvisar (no porque me gustara, sino por falta de organización) y eso conllevaba muchas de las consecuencias negativas que has mencionado, jaja. Pero justamente llevo una semana planificando mis publicaciones y me he dado cuenta de que ahorro mucho tiempo, me agobio menos y me da la oportunidad de ir haciendo cambios según la respuesta de mi comunidad, lo que creo que enriquece aún más mis futuros posts. Así que me quedo con la planificación 🙂

    • Vanesa Carrasquilla

      Qué bien que lo hayas podido experimentar por ti misma! La verdad es que cuando empiezas a planificar y te das cuenta que poco a poco todo va fluyendo porque te has liberado de la presión del «tengo que publicar y no sé qué escribir» es cuando empiezas a disfrutar de la comunicación. Muchísimas gracias por compartir tu testimonio, Rocío!! 😀

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