abril 23, 2019 Vanesa Carrasquilla

Comunicación Slow, qué es y para qué sirve

«Cada negocio es único y, por lo tanto, merece una comunicación a medida». Esta fue la principal conclusión a la que llegué cuando empecé a trabajar con marcas, emprendedoras y proyectos creativos en 2014. En ese momento, hice míos valores de una vida más slow, como la lentitud y el gusto por las cosas bien hechas y a conciencia, y los incorporé a la comunicación. De esta combinación nació la Comunicación Slow, en la que me he convertido en especialista.

Qué es la Comunicación Slow

Se trata de un estilo de comunicación que, lejos de buscar resultados inmediatos en muy poco tiempo, lo que busca es construir unas bases sólidas en tu mensaje y tu forma de comunicarte que te permitan crecer de forma orgánica, segura y a largo plazo. La comunicación slow, que yo practico, tiene muy presente la fase de desarrollo en la que se encuentra cada negocio. Todo con el objetivo de crear estrategias a medida y a pequeña escala que le permitan crecer y consolidarse, siendo fiel a la esencia de cada proyecto.

Porque aquello que me funciona a mí, no tiene porqué servirte a ti.

Cuáles son sus principales valores

Practicar este tipo de comunicación es toda una declaración de intenciones. Porque habla de ti y de tu forma de llevar tu negocio. Es una comunicación basada en los valores, en aquello que hace única una marca. Pero también en la forma en la que se comunica con su público y su comunidad.

La Comunicación Slow no es venta, no es persuasión. Es ser capaz de contar a la gente que te sigue y que te escucha qué haces y porqué lo haces. Y hacerlo desde la verdad y la honestidad. Tiene mucho que ver con tu filosofía y tu forma de entender el mundo. Porque, como siempre te digo, ahora la gente ya no compra tu producto o contrata uno de tus servicios simplemente porque lo necesita. Ahora la gente necesita conectar contigo y con tu forma de entender el mundo.

Para quién es la Comunicación Slow

Estos son algunos de los perfiles más habituales que me he encontrado durante todos estos años dedicada a la Comunicación Slow:

1. Empresas que saben que tener un negocio no es solo vender, sino que también hay que aportar valor y transformar.

2. Si eres autónoma o freelance, te cuesta una barbaridad vender y sientes que escribir mensajes marketinianos no va contigo.

3. Marcas o proyectos donde los valores son una parte esencial de su negocio.

4. Profesionales que buscan una comunicación sólida y a largo plazo, que hable de quiénes son.

5. Negocios dispuestos a coger las riendas de la comunicación y a comprometerse con ella para que siempre esté alineada con su esencia.

6. Proyectos que empiezan y que no saben muy bien cómo conectar con su público y construir una comunidad. 

¿Por qué deberías usarla?

  1. Porque te ayudará a conocer dónde se encuentran los puntos fuertes a nivel comunicativo de tu negocio. Piensa que saber cuáles son te servirá para apuntalar muy bien tu mensaje y la idea con la que quieres que se quede tu comunidad o público objetivo.
  2. Porque aprenderás una nueva forma de comunicarte mucho más cercana, más personal y más honesta. Al final, se trata de incorporar una nueva habilidad a tu día a día. Nos guste más o menos y nos cuesta más o menos, la comunicación debe formar parte de tu negocio.
  3. Porque dejarás de sufrir la comunicación y empezarás a verla como una aliada. Piensa que por muy bonito o interesante que sea tu producto o servicio, si no se lo compartes con el mundo y le das visibilidad con la comunicación, será muy difícil que la gente lo conozca.
  4. Porque, sin darte cuenta, encontrarás tu propia fórmula para comunicarte con la que te sentirás segura. Y el primer paso para hacerlo es dejando de mirar hacia fuera y empezar a mirar hacia dentro de ti.
  5. Porque es un estilo de comunicación mucho más creíble y se aleja totalmente de los vende humos. Aquí no se trata de vender por vender, sino de compartir y explicar todo lo bueno que aporta tu negocio o marca a la vida de las otras personas.

Las prisas no son buenas

Ni en la vida ni tampoco en la comunicación las prisas no son buenas. Precisamente por esto, la comunicación slow promueve la obtención de resultados a largo plazo, con tiempo y a pequeña escala. Se trata de pensar y planificar cada acción para que esté alineada con los diferentes objetivos. También para huir de la improvisación constante y, por lo tanto, de la ansiedad de no saber qué publicar.

Practicar la Comunicación Slow e incorporarla a tu negocio es ser consciente que los resultados no llegarán a la velocidad de la luz. Porque esta comunicación se cuece a fuego lento, eligiendo bien los ingredientes que necesitas, confiando y siendo constante.

Si te gustaría incorporar la Comunicación Slow a tu negocio y quieres que te ayude a hacerlo, en el apartado de Comunicación a medida puedes ver en qué ámbitos puedo ayudarte. Si quieres, también puedes reservar una sesión de valoración conmigo y vemos qué necesidades tienes en este momento.

El podcast

Este post también está en formato audio, por si te apetece profundizar un poco más en la Comunicación Slow.

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Comments (2)

  1. Muchas gracias por este artículo en el que cuentas tan claro lo que es la comunicación slow y lo que puedes esperar de ella.
    Es justo lo que necesitaba leer en estos momentos para decidir que tipo de comunicación encaja más conmigo.
    Rs casi como un test de idoneidad para encontrar tu tipo de comunicación!

    • Vanesa Carrasquilla

      Me alegro mucho, Silvia, que te haya ayudado a ver qué tipo de comunicación quieres desarrollar con tu negocio. Gracias por decírmelo. ¡Te deseo muchísima suerte con tu negocio!

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